Un verdadero arrepentimiento no es el que proviene de lágrimas ni palabras, todo lo contrario, el verdadero arrepentimiento se manifiesta en un cambio de vida y dejando de hacer lo que al Señor le desagrada.
¡No es fácil, pero tampoco imposible...!
Un verdadero arrepentimiento no es el que proviene de lágrimas ni palabras, todo lo contrario, el verdadero arrepentimiento se manifiesta en un cambio de vida y dejando de hacer lo que al Señor le desagrada.
¡No es fácil, pero tampoco imposible...!